Comunicado de la Asociación Venezolana en Chile frente a crisis migratoria en frontera norte

La compleja situación migratoria que se vive en Colchane — paso fronterizo con Bolivia— se agudiza a través del tiempo cobrando la vida de, al menos, dos personas en los últimos días. En dicho lugar se aglomeran cientos de personas —en su mayoría de nacionalidad venezolana— buscando entrar al país de forma irregular.

La Asociación Venezolana en Chile dio a conocer, mediante un comunicado, su inmensa preocupación por la crisis humanitaria que viven estas personas, argumentando que la diáspora de venezolanos es producto de la crisis económica que vive ese país en los últimos años.

Asimismo, manifiesta que: «Como Asoven, consideramos que es urgente generar una coordinación intersectorial y multinivel entre los distintos actores del Estado (nacionales y subnacionales), en conjunto con los organismos internacionales y las organizaciones de la sociedad civil especializadas en la materia, para avanzar hacia la implementación de un plan integral de emergencia y asistencia, que resguarden la vida de las personas y sus derechos humanos. Esto implica, generar acciones de política exterior que contribuyan desde el diálogo internacional, a una salida política democrática en Venezuela, que sigue constituyendo la causa estructural de la migración venezolana.»

La asociación también ha manifestado que la mayoría de venezolanos han intentado seguir los conductos regulares para ingresar a Chile, pero que estos se han disminuido con el paso del tiempo. Por tanto, hacen un llamado a las autoridades a cumplir con los tratados y convenios internacionales en materia de protección Internacional y el respeto estricto a los derechos humanos, evitando brotes de discriminación y xenofobia.

A continuación, el comunicado completo:

Comunicado Sobre la Crisis Humanitaria en Frontera Norte de Chile
Desde la Asociación Venezolana en Chile manifestamos nuestra más profunda preocupación por la
situación en la que se encuentran centenares de personas en la frontera norte del país, en su mayoría, de
nacionalidad venezolana.


Como es de conocimiento mundial, Venezuela atraviesa una crisis humanitaria compleja generada por el
deterioro absoluto de su económica y de su institucionalidad democrática, lo que ha conducido a la mayor
diaspora de los últimos tiempos en América Latina y El Caribe. Esta situación se ha agudizado por la pandemia
del COVID-19, que ha sumado factores que siguen obligando a miles de venezolanos y venezolanas a buscar
refugio y protección internacional en los países de nuestra región.


Sin bien es comprensible la preocupación de los Estados de la región por esta crisis, que, según
recientes informes de organismos internacionales, implica que la diaspora venezolana pudiera superar el 2021
a los(as) refugiados(as) que han tenido que huir de Siria, también es cierto que se requiere de una acción
pública con perspectiva de Derechos, ajustada a los Convenios Internacionales.


Como comunidad venezolana en Chile, nos encontramos afligidos(as) por el fallecimiento el pasado 3 de
febrero de Ricardo Godefroy Araujo, un venezolano adulto mayor, que buscaba la reunificación familiar.


Salvaguardar la vida de las personas debe ser el norte de toda política pública, además de garantizar su
protección y dignidad. Hemos conocido, por denuncias recibidas, que las condiciones en el paso fronterizo de
Colchane son indignas y no se condicen con las medidas necesarias para evitar la propagación y contagio del
Coronavirus, además de la separación de mujeres y niños, niñas y adolescentes de sus cónyuges y padres.
Como Asoven, consideramos que es urgente generar una coordinación intersectorial y multinivel entre los
distintos actores del Estado (nacionales y subnacionales), en conjunto con los organismos internacionales y las
organizaciones de la sociedad civil especializadas en la materia, para avanzar hacia la implementación de un
plan integral de emergencia y asistencia, que resguarden la vida de las personas y sus derechos humanos.


Esto implica, generar acciones de política exterior que contribuyan desde el diálogo internacional, a una salida
política demócratica en Venezuela, que sigue constituyendo la causa estructural de la migración venezolana.
Como hemos manifestado en comunicados anteriores, una de las consecuencias del incremento de
ingresos de personas por pasos no habilitados, es la falta de herramientas institucionales para que pueda
efectuarse la reunificación familiar.

La mayoría de las personas de nacionalidad venezolana han intentado
seguir los canales regulares para ingresar a Chile de una manera segura, regular y ordenada, pero dichos
canales se han reducido al punto de que el pasado mes de noviembre más de noventa y un mil personas,
luego de haber esperado hasta más de 12 meses, vieron que sus solicitudes para obtener una visa de
Responsabilidad Democrática fueron cerradas de manera masiva y arbitraria. La mayoría de estas con
familiares directos, regularmente establecidos en Chile.


Estas medidas incentivan la migración irregular, poniendo en riesgo la integridad de miles de personas
que están en búsqueda de mejores condiciones de vida, y desean reunirse con sus familiares, incrementando
sus niveles de vulnerabilidad al ser propensas a diversos tipos de abusos, crímenes y violaciones a sus
derechos humanos, como el tráfico de personas para explotación sexual y laboral; sin olvidar los efectos
desproporcionados que estas decisiones tienen sobre las mujeres, niños, niñas, adolescentes y adultos(as)
mayores, que en estos momentos conforma el perfil de los migrantes venezolanos.


En virtud de lo antes mencionado debemos hacer un llamado a las autoridades a evitar fomentar brotes
de discriminación y xenofobia, que a la larga solo generan malestar en la sociedad. Así como al Gobierno de
Chile a cumplir con los tratados y convenios internacionales en materia de Protección Internacional y el respeto
irrestricto a los Derechos Humanos.

Lea o descargue aquí el comunicado completo

Foto: Radio Universidad de Chile