Una pluralidad de organizaciones sociales que representan a los colectivos migrantes en Chile y a chilenos en el exterior, decidieron unir fuerzas, con el objetivo de articular demandas y formar un bloque común, a cinco meses de la Convención Constitucional, y considerando además que estos universos, representan a 2,5 millones de personas.
Bajo el nombre de “Chilemigra”, y el lema, “Migrantes somos todes”, los y las dirigentes de estas colectividades reflexionaron sobre sus experiencias y expectativas de cara al proceso constituyente que, en tiempos de baja representatividad política, los empuja a trabajar en unidad y a buscar apoyos de otros sectores que plantean demandas democráticas.
“Somos dos caras de una misma moneda”, expresó Carlos Fuentealba, coordinador del Comando Que Chile Decida en el Extranjero, “mientras nosotros reivindicamos nuestra incorporación al sistema político alegando la nacionalidad como algo esencial por sobre la residencia territorial, nuestros compañeros migrantes en Chile invocan al revés, la territorialidad y el habitar, por sobre cualquier esencia nacional. Lo cierto es que al final del día ambos grupos permanecemos excluidos de los derechos políticos que permiten la participación plena en democracia. Por eso debemos unirnos”, dijo.
En concordancia, Vanessa González, presidenta de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, celebró la convergencia de fuerzas, “tan necesaria para enfrentar el escenario que se nos presenta tras la tramitación de una ley migrante muy regresiva. Tras participar activamente en la campaña del Apruebo, nuestra coordinadora decidió levantar dos candidaturas para constituyentes que representen nuestros intereses específicos: Manuel Hidalgo y Catalina Bosch”.
Eduardo Cardoza, del Movimiento de Acción Migrante, en tanto, aseguró que “Chile debe abordar el tema de las migraciones como un problema del país, no un problema de los migrantes. Los países son receptores y emisores de migrantes, que a su vez son pueblo dentro del pueblo. Desde el principio planteamos que la ley de migraciones debía contemplar también a los chilenos que están fuera del país porque este no es un tema nacional, es un tema civilizatorio”.
Desde Berlín, Víctor Sáez de la Red Europea por los Derechos Cívicos y Políticos, expresó su conformidad con la confluencia de “dos agendas en que ya veníamos trabajando desde hace tiempo. Porque estuvimos acompañando la tramitación de la ley de migraciones y hoy también estuvimos en la entrega de una carta en la que pedimos a Sebastián Piñera que apoye la creación de distritos en el exterior para elegir delegados en las elecciones de representantes en la Convención Constitucional”.
Entre muchas otras intervenciones, también se destacó la de Eva Garrido, politóloga del Servicio Jesuita a Migrantes, que es una de las organizaciones chilenas que ha realizado un mayor trabajo con los colectivos de otras nacionalidades establecidos en Chile. “Me parece super importante y necesario que el proceso constituyente incorpore a personas que representen a esas voces. Nosotros trabajamos largamente en el territorio en una plataforma que se llamó Todas y Todos Participamos y que elaboró una serie de propuestas, que independientemente de que los y las migrantes puedan incorporarlas en sus candidaturas, están allí para ser recogidas”.