La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada el 20 de noviembre de 1.989 por Naciones Unidas, Chile ratificó este convenio ocho meses después, exactamente el 14 de agosto de 1.990. Este convenio tiene 4 pilares fundamentales: la no discriminación, el interés superior del niño, su supervivencia, desarrollo y protección, y su participación en decisiones que les afecten.
Puedo enumerar algunos de ellos: Derecho a una identidad y una nacionalidad, derecho a la salud y a la educación, derecho a expresarse libremente y a informarse; derecho a jugar y a ser protegidos de abuso y discriminación y Derecho a saber quiénes son sus padres y a no ser separados de ellos y también señala: “Que el Estado garantice a sus padres la posibilidad de cumplir con sus deberes y derechos.” falta nombrar más, pero considero éstos importantes para referirme a una nota que leí esta mañana, en el diario on line Universidad de Chile que titulaba “Suprema da luz verde a expulsión de migrantes, aunque hijos tengan nacionalidad chilena”.
La nota hace referencia a un recurso de amparo que el Instituto Nacional de Derechos Humanos presentó en favor de personas en situación migratoria irregular cuyos hijos, en algunos casos, ya tienen nacionalidad chilena y la Corte Suprema dictaminó que dichas personas pueden ser expulsadas del país aun teniendo hijos e hijas chilenas.
Entonces me hago varias preguntas basándome en uno de los puntos del convenio de 1.990 ¿qué sucede con esos niños y niñas chilenas hijos e hijas de padres en situación migratoria irregular?; ¿se expulsan junto a sus padres?; ¿Cuál es su destino?; ¿se institucionalizan?; ¿Se les quita la nacionalidad?
¿Dónde quedan los derechos de los niños y niñas, hijos e hijas de inmigrantes? ¿Cómo se lleva a cabo la defensa de esos derechos? ¿Cómo un organismo del estado puede pasar por encima de derechos de niños y niñas? Y otra pregunta aún más cruda: ¿qué sigue, control de natalidad para inmigrantes? Digo, para continuar la línea o ¿estaré siendo exagerada y muy pesimista?
Personalmente deseo que estos temas siempre tengan soluciones pro humanas. Ojalá que la Corte Interamericana de Derechos Humanos corrija el rumbo de esta sentencia.