Estado Colombia, El rincón de nuestra América y Salsa al Parque son tres proyectos radiales que han emprendido Martha, Karem y Diana. Todas colombianas radicadas en Chile que se han generado espacios propios para narrar, reflexionar y gozar con los temas que les interesan.
Autor: Bárbara Barrera y Yoselin Fernandez
Son las 5 de la tarde en Santiago y el frío embarga toda la ciudad. Enormes escaleras de cemento resguardan el acceso a la Biblioteca Nacional de Chile, las suben y las bajan jóvenes estudiantes, hombres de camisa y corbata, extranjeros y extranjeras con cámaras fotográficas, entran y salen, corren a tomar la micro, se frotan las manos y mueven las piernas para resistir los menos de 10 grados que caen sobre la tarde.
Al otro lado del teléfono suena una voz bajita, con marcada tendencia a exagerar la ‘ll’ y ritmo contagioso: “ya bajo”. Karem Pérez es colombiana, específicamente rola, como llaman a los nacidos en la capital Bogotá. Es Licenciada en Ciencias Sociales en Colombia y egresada en Pedagogía en Historia en Chile. Su estatura baja, tez clara y calma al conversar difuminan inmediatamente los estereotipos del colombiano afrodescendiente caribeño.
Karem vino hace dos años a Santiago y se quedó aquí con su pareja mapuche. Actualmente participa de la Coordinadora Nacional de Migrantes y está cien por ciento dedicada a labores académicas: es candidata al Magíster en Historia y Memoria de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina y trabaja en su tesis.
Hace un año y medio tomó la posta de un proyecto radial en la radio comunitaria “Barrio Franklin”, de Santiago Centro y así nació “El rincón de nuestra América”, un programa de emisión quincenal, liderado por Karem, que busca visibilizar, resignificar y darle voz a los hombres y mujeres migrantes.
“El rincón de nuestra América” no está pensado exclusivamente ni para migrantes ni para chilenos. Karem asegura que se trata de unificar todas estas identidades nacionales y construir un espacio de encuentro de todos los latinoamericanos que se encuentran en este territorio común.
“Nosotros también intentamos construir solidaridades latinoamericanas. No es casual que el programa se llame “El rincón de nuestra América”, porque pensamos de alguna manera que las identidades nacionales son una construcción social y que nos han venido a reforzar estos estereotipos”
Construir desde la cultura
Diana Leal inició años atrás un intercambio en la Universidad Diego Portales para terminar sus estudios en Comunicación Social y Periodismo. El viaje, que en principio duraría un semestre, ya lleva ocho años de corrido y no parece estar cerca de terminar. Nacida en el Valle del Cauca, en la ciudad de Cali, Diana es ciento por ciento caleña. De esos a los que les cuesta disimular el “vos” y el pelo bien negro.
Hoy trabaja en la Universidad Central, en la Facultad de Derecho y además ejerce la docencia en la carrera de Periodismo. La misma institución le facilita el espacio para transmitir su programa Salsa al Parque, “un espacio musical en vivo dedicado a rescatar las canciones afrolatinas tales como la salsa, bugaloo, música antillana y diversos ritmos caribeños a través de su historia, cantantes, y bailadores”, de acuerdo a la descripción del sitio web de la emisora.

Para Diana, la importancia de espacios radiales como el suyo tiene que ver con transmitir la cultura. “(Salsa al Parque) es pensado para los migrantes y la gente que le gusta este género musical, pero también está pensado para los chilenos. Hay mucha gente chilena que está en el ámbito musical salsero (…) el aporte también va desde ahí, desde cómo transmites esta cultura, estos géneros musicales a Chile, pero también cómo damos a conocer a los chilenos que producen y consumen salsa”.
Recientemente Diana se sumó como voz a otro proyecto radial: “Estado Colombia”, transmitido por la Radio Infante 1415, dependiente del Centro de Creación y Comunidad Infante 1415, de la Municipalidad de Providencia. Ahí recaló Martha Lucía Rocha, quien hoy hace dupla con Diana para hablar de música y cultura de todas las regiones de Colombia en general.
Martha es gestora cultural y lleva ya 10 años viviendo en Chile, de los cuales ha dedicado varios a producir Estado Colombia, recalando de un lado hacia otro, con distintos compañeros y dejándose llevar por la marcha, su programa hoy es una producción semanal de una hora que se transmite todos los viernes por Radio Infante 1415.
Voz propia
A partir de una formación académica Karem Pérez analiza el panorama actual de los migrantes en América Latina con crudeza y sin rodeos. Afirma que el racismo no es una particularidad de Chile, sino que en general los países latinoamericanos manifiestan actitudes xenófobas, sobre todo en contra de hombres y mujeres afrodescendientes.

“El racismo que está incrustado en la identidad de los latinoamericanos (…) Está instalado en todas y cada una de nuestras naciones. Hay que entender eso. La Radio no es que esté siempre ahí hablando mal de los chilenos, sino que hablamos de manera transversal de un montón de temas. El racismo no está presente solamente en la sociedad chilena, es un problema estructural, al igual que el machismo. No es un problema sólo de los chilenos o de los migrantes, es un problema estructural”, explica.
Una de las cosas que más destaca Karem es la falta de voz propia de los y las migrantes. Visión que comparten también Diana y Martha. Relatan que últimamente se ha vuelto una costumbre que estudiantes de ciencias sociales las contacten para hacer entrevistas o encuestas y después nunca saber para qué utilizan esos datos.
A juicio de Karem los migrantes son tratados como objetos de estudio y análisis:
El aprendizaje sobre la marcha es una de las características primordiales de los proyectos radiales comunitarios y autogestionados. Así, los objetivos de los distintos programas han ido evolucionando y adaptándose también a las coyunturas chilenas. En el caso de Karem ella afirma que han ido incorporando nuevos problemas al “Rincón de nuestra América”.
“Ya con la marcha hemos venido trenzando otros temas, como el género, la raza, la clase social, lo que significa que hemos entrevistado a migrantes haitianos, con una persona que nos ha ayudado a traducir, a mujeres migrantes haitianas, que vienen con unos niveles de educación bastante altos, pero tienen que resignarse a ser empleadas de aseo. Entonces, es dar cuenta también de esas realidades de migrantes y dar cuenta de que hay unos lugares de enunciación muy particulares”
En ese sentido, ella cuenta que las orientaciones del programa son múltiples:
En relación a las hostilidades que deben enfrentar los migrantes, y sobretodo las mujeres migrantes, todas tienen anécdotas que contar. Uno de los episodios lamentables que vivió Diana sucedió cuando estaba recién egresada de la universidad y entró a trabajar al departamento de prensa de un canal nacional. “Me pedían que si podía hablar ‘no tan colombiano’”, cuenta.
Desde esas pequeñeces a tener que modificar la forma de vestir, mostrarse doblemente seria en reuniones con varones y mantener distancia siempre en el entorno laboral, las mujeres migrantes deben lidiar constantemente con los estereotipos y construcciones prejuicios que cargan con una connotación negativa cualquier actitud.
A juicio de Diana, el tipo de espacios radiales como los que ellas mismas hacen les permiten asumir una voz propia y hacerle frente de alguna manera a los juicios negativos e infundados que se construyen en los medios tradicionales:
“Los medios de comunicación han empezado a construir ciertos paradigmas en torno a los migrantes. Toda esa imagen negativa la han fortalecido los medios de comunicación porque es un tema de percepción, mas no de cifras. En espacios radiales como estos la labor yo creo que nosotras hacemos es súper importante porque ayuda a construir y venimos a aportar con temas culturales y demostrar que no es así”, cuenta Leal.
El sentido de lo comunitario
De las emisoras que transmiten los programas de Karem, Diana y Martha, Radio Barrio Franklin es la que más se acerca a la clasificación de “comunitaria”. A diferencia de los otros dos espacios, vinculados a una institución que administra y gestiona, la Radio Franklin funciona sólo gracias a cada uno de los que la integra.
Si bien, a diferencia de las radios comerciales, todos estos proyectos gozan de autonomía editorial y no necesitan regirse a una pauta estricta, la gestión comunitaria es fundamental en el proceso de real apropiación de un territorio e incorporación a una comunidad.
“Un rincón de nuestra América” se construye a partir de la más absoluta libertad. Si bien es un programa quincenal, Karem asegura que si no hay un invitado que quiera contar algo o un tema sobre el cual conversar el programa simplemente no se hace y la construcción editorial se hace también colaborativamente.
“Yo tengo total autonomía, yo digo quién va o quién no va. Cuando yo hago el ajuste con esta persona (invitado o invitada), hago el guión, lo comparto con la persona a la que entrevisto, porque me parece que eso es fundamental. Es decir, las personas a las que yo invito saben y conocen las preguntas que yo les voy a hacer. Es un diálogo, es una conversación. Para mi es super respetuoso el hecho de que ellos ellos también colaboren y participen en la construcción de las preguntas”.
Lejos de una posición lastimera o caricaturescamente marginal, Karem, Martha y Diana representan un tipo de mujer y un tipo de migración que no se representa en los espacios de opinión pública hegemónicos. La historia de estas mujeres no es un compilado de relatos terribles sobre la migración o el perfil de profesionales exitosas que habitan una burbuja y es mucho menos estrambótica de lo que algunos quisieran.
Se trata de librar la misma batalla cotidiana contra la exclusión, la invisibilización y el dominio sobre aquellos y aquellas que se escapan al “querer ser” impuesto.