La Coordinadora Nacional de Migrantes en Chile, integrada por organizaciones y personas de distintas nacionalidades como lo son colombianos, bolivianos, dominicanos, ecuatorianos, españoles, haitianos, hondureños, salvadoreños, paraguayos y peruanos, hemos considerado pertinente emitir esta declaración, respetando la auto determinación del pueblo de Colombia, para en primer lugar reiterarles nuestra hermandad y solidaridad.
Compartimos el legítimo anhelo de paz para el pueblo de Colombia y sus esperanzas de justicia social. En este sentido, respetuosos de la participación genuina de los diversos actores políticos y sociales que integran la sociedad colombiana, hacemos nuestros los votos para que los pasos que se están dando y que a futuro se den a favor de la paz y la justicia alcancen su propósito.
Pensamos que el Plebiscito del 2 de Octubre, que es el resultado de las negociaciones de 4 años con las FARC, es apenas un paso, esperando que llegue a ser un aporte a la construcción de la paz y justicia social, la superación de las desigualdades sociales y el restablecimiento de los derechos de todas, todos y cada uno de los colombianos, condiciones fundamentales para alcanzar una paz perdurable. Hacemos nuestro el llamado a la participación de toda la comunidad colombiana en Chile en el Plebiscito del domingo 2. Confiamos en que en la decisión de cada inmigrante colombiano primarán los más altos valores y propósitos en favor de su querida patria.
Pensamos a la vez que es un deber de la comunidad internacional en general y de parte de los gobiernos nacionales en particular haber un compromiso real para que el hermano país de Colombia alcance su propósito de paz. En este sentido, respecto a los acuerdos y avances que se alcancen, aunque sean complejos e inciertos, la comunidad internacional deberá asumir su compromiso de verificación, supervisión y vigilancia de la implementación de estos acuerdos y avances.
Debemos dejar en claro que lo anterior implica una serie de trasformaciones para la resolución de las causas del conflicto, así como de las razones que los prolongan, dinámicas económicas, sociales, políticas y culturales que promueven la violencia, la discriminación y la injusticia social.
Es relevante para nosotros entender que la migración a territorio chileno de ciudadanos colombianos, en parte, es un desplazamiento internacional provocado, forzado, entre otros factores por el conflicto social armado que ha vivido el país. Muchas familias provenientes de las zonas más asoladas por la violencia arribaron diariamente a territorio chileno, con la esperanza de encontrar un mejor futuro. No obstante su amor por Colombia, por la tierra de la cual provienen, hacen que sus anhelos corresponden a la construcción desde fuera de una Colombia posible, con la que sueñan y que creemos que es posible, para que recuperen entre otras cosas sus arraigos, sentidos de identidad y pertenencia, donde el retorno sea viable y prometedor.
Estamos convencidos así que esta Colombia migrante, junto con las otras nacionalidades hermanas, reciben con alegría, entusiasmo y compromiso el reto de que se alcance la paz, que en la etapa venidera se llene de prosperidad el país y se tracen nuevas metas.
Como Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile, apoyamos y participamos en los esfuerzos que supongan la construcción de la paz, el propósito de justicia y hacemos votos por el futuro de Colombia.