El Colorido Carnaval Latinoamericano

El carnaval es, muy posiblemente, la fiesta pagana que más personas celebran y disfrutan en todo el planeta. Son días de baile, disfraces y mucha diversión. En América Latina, la fiesta de carnaval fue traída por los navegantes españoles y portugueses y se asocia a desfiles con carrozas, disfraces, bailes populares y excesos. Producto de las distintas idiosincrasias e influencias, los carnavales fueron tomando variadas formas, ritmos y colores a lo largo del continente.

Si bien, tradicionalmente, los carnavales se celebran antes del inicio de la cuaresma, este domingo los tambores y las comparsas de distintas regiones de América Latina se tomaron la Plaza de Armas y el Museo Histórico Nacional. Miles de personas acompañaron el colorido desfile, deleitándose con los ritmos de Brasil, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia, República Dominicana y Chile.

Para Martha Rocha, coordinadora de la Red de Apoyo Kolombia Kultura Itinerante, la decisión de  organizar esta muestra de bailes, música y formas de celebrar carnaval en distintos rincones de Latinoamérica, es un grano de arena para la integración de las diferentes culturas que vivimos en Chile. “Esta es una iniciativa que realizamos en conjunto con el Museo Histórico Nacional, en la que se busca resaltar la forma de celebrar carnaval de personas de distintos países que residen en Chile. Esta instancia, además, nos permite trabajar entre diferentes culturas”, destacó Rocha.

A medio día el sonido de los tambores brotaba desde el Museo. Los transeúntes, alertado por ritmos de distintas regiones del continente, se agolparon en las inmediaciones de lo que fue el “Palacio de la Real Audiencia”. Para sorpresa de muchas familias que circulaban por la Plaza de Armas, una multitud con vestida con trajes multicolores salió a compartir sus fiestas con todos aquellos que decidieron detenerse a observar.

El carácter familiar de la actividad fue lo que más destacaron los asistentes. Pablo Andrade, Director del Museo Histórico Nacional, coincide esto. “Hace rato que estamos tratando de abrir el museo a la comunidad. La idea es que el museo sea tomado por distintas organizaciones, que el museo sea un panorama familiar y es lo que hoy hemos visto”, resaltó el Director del Museo.

Por casi dos horas el baile y el color se apoderaron de la Plaza de Armas, para continuar la fiesta en el patio central del Museo.

Patricio Arce, perteneciente a la agrupación boliviana Chuta, resalta que esto es el inicio de algo grande. “Nosotros hacemos la fiesta del 6 de agosto acá mismo. Partimos así, de a poquito, hoy llevamos doce años y organizamos una gran fiesta. Actividades como estas permiten integrar distintas comunidades haciendo crecer la confraternidad de culturas”.

Ya entrada la tarde, la música se detuvo, los disfraces y las vestimentas coloridas se guardaron y las miles de personas que disfrutaron de este carnaval, en el Museo Histórico Nacional, regresaron a casa. Juan Camayo, de la agrupación Mezquituzui (Dulce Danzar), recuerda lo importante que son este tipo de actividades para quienes han decidido migrar a Chile y el aporte que significa para la integración. “La comunidad migrante tiene pocas oportunidades de ver un pedacito de su cultura y de su forma de festejar carnaval cuando están lejos de casa”, finalizó.