Casa Columnas El empleo de inmigrantes extranjeros en la agricultura: Un desafío para la coyuntura y el debate en la reforma migratoria

El empleo de inmigrantes extranjeros en la agricultura: Un desafío para la coyuntura y el debate en la reforma migratoria

El empleo de inmigrantes extranjeros en la agricultura:  Un desafío para la coyuntura y el debate en la reforma migratoria

Este 28 de Enero de 2016, en la Edición Central del Noticiero de Mega, se transmitió un reportaje que trató sobre el empleo de ciudadanos extranjeros para las faenas agrícolas en Melipilla (Región Metropolitana).

El video da cuenta de un operativo de fiscalización por parte de la Inspección del Trabajo, montado como respuesta a un fatal accidente en el transporte de trabajadores agrícolas de temporada, ocurrido días antes. Este operativo que buscaba fiscalizar las condiciones de traslado de los trabajadores, contaba con la participación de Carabineros de Chile y del Instituto de Seguridad Laboral.

En la ejecución de dicho procedimiento detectaron a trabajadores extranjeros y el reportaje se centró en ellos. Así se dio cuenta de la precariedad de las condiciones migratorias e informalidad laboral, del abuso y, en general, la necesidad de reformar los aspectos institucionales que regulan este tema.

Esta no es la primera ocasión en que se ha dado cuenta a través de los medios de la situación en que se encuentran los trabajadores agrícolas extranjeros en el país. Las pésimas condiciones de los inmigrantes empleados en el agro se evidenciaron de una manera brutal en el afamado caso de los ciudadanos paraguayos, que laboraban en los fundos del ex candidato presidencial Francisco Javier Errázuriz. De igual forma en las fiscalizaciones de diversos fundos en San Antonio y Valparaíso, donde se encontraron 20 trabajadores peruanos y un chileno en pésimas condiciones, fiscalizaciones en las que intervino hasta la ex Ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, y más recientemente se dio a conocer -con ocasión a los aluviones en el norte- la historia de una trabajadora peruana que falleció mientras se encontraba en un contenedor.

La trata de personas con fines laborales y el tráfico de inmigrantes, fueron algunos de los prismas con los que se abordaron las situaciones antes referidas. Así por ejemplo, más allá del inicio de los procesos legales y administrativos por los que se busca sancionar a los responsables de los hechos anteriores, se dictaron algunas medidas de orden genérico para tratar de atender esta situación. La labor del Ministerio Público en los procesos, tanto penales, como en la solicitud de la regularización migratoria de las víctimas de trata, fueron definiéndose en protocolos de interacción con la autoridad migratoria, por ejemplo. En el marco de la autoridad del trabajo, se dictó el Instructivo de Fiscalización de Diciembre de 2014.

Pese a lo anterior, consideramos que no se ha desarrollado una visión más integral del tema. Una visión que a nuestro juicio es indispensable para entender lo que está sucediendo y que permita definir medidas, tanto en lo inmediato como en el largo plazo. La base de ese análisis, indiscutiblemente, tiene que ser la demanda de trabajadores extranjeros en el rubro y el marco normativo que la regula, marco acotado por el tema laboral y por tema estrictamente migratorio.

La tendencia del empleo en el Sector Agrícola es positiva, mostrándose, en contraste con otros sectores de la economía, que las tasas de desempleo han sido menores, salvo algunos momentos en estos últimos 5 años, como lo muestra este gráfico (1):

En el rubro se reconoce como un problema la falta de fuerza de trabajo disponible, inclusive estimándose en un momento un déficit de 40 mil trabajadores solo en el subsector frutícola de exportación, comprendido entre las Regiones de Atacama y Los Lagos (2).

Frente a la demanda agrícola insatisfecha, el empresariado de trabajadores ha acudido al Estado en forma constante a fin de que se facilite la contratación de extranjeros. Dentro de sus requerimientos, han propuesto ampliar el porcentaje máximo de trabajadores extranjeros (15%) que permite el Código del Trabajo para empleadores con más de 25 trabajadores  (3). A la vez han demandado la concesión de visas de duración corta, específicamente pensando en la contratación para el trabajo por temporada y acotada a las necesidades específicas de las regiones, un modelo que dicen debe ser como el neozelandés. (4) La necesidad de reformar la legislación migratoria, la necesidad de una amnistía migratoria, el beneplácito e impulso de la residencia MERCOSUR, han estado en los discursos del gremio empresarial agrícola, justificados por esta necesidad de suplir la carencia de fuerza de trabajo, sin que importe mayores costes y/o facilidades, además sin que esto sea un factor de fricción con los trabajadores, principalmente los organizados sindicalmente. En síntesis, propuestas de medidas y políticas migratorias acotadas a su utilidad o conveniencia económica. (5)

Las autoridades de gobierno no han sido categóricas en expresar una voluntad real de afrontar el tema. No existen estudios que aborden con profundidad y con el rigor necesario el tema. Si bien el Ministerio de Agricultura -a través de la ODEPA- realizó un trabajo sobre el tema, sus conclusiones y metodologías han sido cuestionadas (6). Otro ejemplo es los bamboleos del proyecto de Ley de Extranjería presentado por el Gobierno de Sebastián Piñera. La migración transfronteriza es un tema que no se ha abordado y los intentos de regularla han excluido la posibilidad de concesión de permisos o autorizaciones de trabajo. La reforma laboral propuesta actualmente no contempla el tema de los trabajadores extranjeros e incluirlos genera una presunción de que su debate estará contaminado de prejuicios y mitos, siendo que uno de los factores por los que se ha postergado la reforma migratoria en su conjunto, es que está impregnada de tales imaginarios.

En estos momentos hay un consenso más o menos generalizado de la necesidad de reformar la legislación migratoria. A la par que se reconoce la necesidad de abordar la situación de irregularidad migratoria, sea mediante procedimientos individualizados o con programas focalizados, inclusive con propuestas como una amnistía migratoria lanzada inclusive desde el Congreso del país.

Dado ese escenario resulta muy oportuno establecer algunas ideas que podrían abordar el tema laboral de los trabajadores agrícolas extranjeros.

En primer lugar, es fundamental discutir en torno a lo que representa la contratación de extranjeros en el rubro y los efectos que pudieran tener respecto al empleo de trabajadores nacionales. El informe de la ODEPA concluye que existe una subutilización de la posibilidad de contratación de trabajadores extranjeros, ya que está muy por debajo del porcentaje que permite la Ley, “… en la temporada de cosecha, solamente se usa el 1,5% de trabajadores extranjeros, por parte de empresas pertenecientes al rubro frutícola…”, siendo que estima sólo un uso del 7,5% para suplir la carencia de fuerza de trabajo en el rubro. (7)

Las razones de esta subutilización derivarían según dicho informe de “…una normativa migratoria poco flexible y que no existe una institucionalidad privada, que acerque la oferta laboral extranjera con la demanda de trabajadores por parte de la industria agrícola.”(8) A partir de ella la propuesta del Ministerio de Agricultura sería la flexibilización migratoria con visas de carácter temporal como lo sugiere la OCDE (de tres meses o por temporada).

El mismo estudio da cuenta de que existe una mayor concentración en la contratación de trabajadores extranjeros en la Zona Centro del país, destacando la región de O´Higgins, zona que ocuparía un 68%, frente a un 32% de la Zona Norte. Un dato a destacar también es que es mayoritaria la contratación directa que es del 53% frente a la de contratistas que llega al 47%. Como tendencia sólo un 15% de empleadores reconoció haber aumentado el número de trabajadores extranjeros, eso inclusive habiendo crecido la escasez de fuerza de trabajo agrícola en general, y si bien esta escasez es la mayor razón de ese incremento (64%), ello demuestra que el déficit de fuerza de trabajo se ha suplido de otras fuentes distintas a la contratación de extranjeros.

Si bien el estudio no puede dar cuenta de que hubiere un número oculto de contratación irregular de trabajadores extranjeros, la tendencia parece irrefutablemente categórica en la poco o nula incidencia que tendría la contratación de trabajadores extranjeros respecto a la fuerza trabajo nacional, como se evidencia en el siguiente gráfico (9):

                La ODEPA propone este tipo de visados por temporada, como forma de fidelizar al trabajador extranjero. Es importante señalar que de la propia declaración de los empleadores, el mayor costo de la contratación de extranjeros es un cargo que están dispuestos a asumir y, muy por el contrario, piensan que comparativamente el beneficio que obtendrían con el aumento de la producción compensaría este incremento. (10)

                El otro gran tema a considerar es precisamente las situaciones del vulnerabilidad y los casos de abuso que pudieran ocurrir, así como el impacto de las situaciones de irregularidad migratoria e informalidad laboral.

                El tema de la vulnerabilidad y de las situaciones de abuso, se constata de manera coincidente en otros rubros de la economía. Frente a ellos la autoridad ha avanzado. En primer lugar y cada vez con mayor fuerza, se dice que los trabajadores inmigrantes tienen los mismos derechos que todo otro trabajador y que como tales estos derechos no dependen de su nacionalidad ni de su situación migratoria, como así lo reconoce la legislación interna y los distintos fallos de los tribunales laborales, así como criterios y dictámenes de la Dirección del Trabajo. En ese contexto, se ha reforzado de parte de la autoridad administrativa de trabajo, mayores métodos o prácticas de control y fiscalización. Todos avances en el sentido ejemplificador pero que no tienen trascendencia significativa en lo preventivo. Por su lado, la autoridad migratoria ha persistido en su práctica sancionatoria, por un lado a los trabajadores migrantes extranjeros – por la irregularidad migratoria -, así como a los empleadores por las supuestas faltas a las normas de extranjería, medidas que poco o nada hacen en lo preventivo del abuso laboral a extranjeros. Se ha dado un paso significativo en la creación de un fundamento nuevo para optar por una visa no atada a un solo empleador, la visa “temporaria por motivo laboral”, flexibilidad o reconocimiento de la libertad de trabajo, norma muy importante y gran avance, aunque por sí sola, insuficiente para la dinámica social como la de sectores donde los empleos tienen plazos menores de 1 año o donde se emplea por obra o faena.

                En estos momentos también existe un Anteproyecto de Ley de Migraciones que estaría en consulta en los diversos ministerios. Según lo informado por la prensa, dicho proyecto no comprendería nuevas medidas extraordinarias de regularización migratoria, de lo poco que se ha comentado, no sabemos cómo este anteproyecto tocaría (o si no lo hace) el tema de los trabajadores agrícolas y de temporada, de los trabajadores de obra o faena. Además, si es que en la misma ley se introducen algunas modificaciones al Código de Trabajo, por ejemplo, respecto al cupo máximo de trabajadores extranjeros u otros temas que se relacionen.

                Del contexto brevemente abordado en este artículo podemos reafirmar las propuestas que ya hemos planteado a las autoridades:

Sobre la posibilidad de un sistema migratorio que conceda visas temporales de corto tiempo, determinadas por las faenas, consideramos que esta es una medida que justifican empresarios y el Ministerio de Agricultura solo en el escenario de las actuales restricciones de las normas migratorias vigentes, que atienden sólo problemas coyunturales y lo que hacen es precarizar tanto el trabajo como la residencia regular de los extranjeros, e inclusive podrían, como en el Proyecto presentado por el Gobierno de Piñera, fomentar la irregularidad migratoria. Por ello expresamos nuestro desacuerdo con dichos planteamientos.

Por el contrario creemos que es urgente enfrentar las situaciones de informalidad laboral e irregularidad migratoria, ello mediante un programa nacional que incluya proyectos sectorizados o focalizados, siendo posible que el sector agrícola defina focos de implementación. El Programa Nacional de Regularización Migratoria y Laboral, tendería como objetivos que se normalicen las situaciones irregulares existentes, hacer una labor educativa en torno a las normas laborales y migratorias que en la actualidad existen y dar facilidades para su implementación, ello mediante la condonación de las sanciones por las infracciones que hayan cometido. A la vez permitiría levantar información relevante para la implementación de reformas o cambios más profundos acerca de esta realidad. De igual forma insistimos en la necesidad, ya que no nos consta lo contrario, que el país requiere una profunda reforma en materia de las normas que se refieren a los extranjeros, si bien la autoridad ha avanzado en reconocer que esta reforma debe concretarse en un marco normativo y no acotarse a medidas solo aplicables a un contexto específico o coyuntura, precisamente este marco requiere la reforma de otras normas – no propiamente migratorias- pero que dada la multidimensionalidad de la migración tienen pertinencia expresa o indirecta. Reiteramos, finalmente, que es imprescindible el concurso de la sociedad civil en el debate de las reformas y en las medidas de contingencia de esta nueva política y legislación migratoria que necesita el país.


  1. Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura, Gobierno de Chile, “Boletín bimestral de empleo, agosto – octubre 2015 / septiembre – noviembre 2015”, Enero 2016, p. 5
  2. Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura, Gobierno de Chile, “Estudio: «Estimación y caracterización de la demanda de la mano de obra asociada a la fruticultura de exportación» Informe final”, Diciembre 2012, p. 327
  3. Artículo 19 del Código del Trabajo.
  4. Revista El Campesino, Otoño, Volumen 143, Nº 2 – 2012, Sociedad Nacional de Agricultura, p. 14
  5. Revista El Campesino, Verano, Volumen 144, Nº 1 – 2013, p. 10 y 11.
  6. Diario La Tercera, Opinión, 13 de Febrero de 2013, http://www.latercera.com/noticia/opinion/editorial/2013/02/894-508745-9-planificacion-estatal-en-el-mercado-laboral-agricola.shtml
  7. Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura, Gobierno de Chile, “Estudio: «Estimación y caracterización de la demanda de la mano de obra asociada a la fruticultura de exportación» Informe final”, Diciembre 2012, p. 325
  8. IBID
  9. IBID, op cit, p. 330
  10.  Revista El Campesino, Verano, Volumen 144, Nº 1 – 2013, p. 11: Sin embargo, se trata de medidas a corto plazo. “Una de las posibilidades que el Estado debiera analizar, es traer más temporeros desde el exterior. Si bien implica costos mayores, se logra compensar a través de la recuperación de los kilos que hoy se están perdiendo por no contar con la mano de obra necesaria”, señala Gastón Fernánde