La discusión por la gratuidad de la Educación Superior en Chile ha sido un tema que se ha ido posicionando en los últimos gobiernos y campañas presidenciales. Hoy en una áspera discusión del fenómeno de la gratuidad, ha puesto en jaque la estrategia del gobierno de Michelle Bachelet y sin una respuesta clara a su promesa electoral de “gratuidad a la educación”.
Esta introducción nos conduce a que el asunto de la educación, muy en boga por estos días, es un tema transversal a todas las esferas de la sociedad, incluyendo a lo población migrante, que día a día requieren satisfacer sus necesidades básicas[1]. Cabe considerar que para promover acciones concretas de integración e inserción de los migrantes en nuestro país, se requiere de un tema central: la educación cívica de nuestros compatriotas, a modo de cultivar hechos que garanticen una integración social real.
Rememorándonos años atrás (1998), cuando algunos hechos puntuales ocurridos en la zona centro de la ciudad de Santiago,pusieron en evidencia la naciente presencia de migrantes, principalmente provenientes de zonas cercanas a la ciudad de Lima, Perú, causando molestias al instalarse en espacios públicos durante los fines de semana y así compartir sus experiencias nacientes y sus escasas posibilidades para ubicarse en trabajos de características precarias; abrieron una ventana ante la inexistencia de políticas migratorias para enfrentarlas, hasta hoy, que sí tuviésemos un indicador formal, podríamos señalar que dichos migrantes llegan ya a la cantidad de 600.000 y más, viviendo con nosotros.
Las acciones llevadas a cabo, desde ese momento hasta ahora, han sido escasas y carentes ante una realidad pujante en el tema migratorio[2]. Las políticas desde el Estado chileno han sido iniciativas básicas propuestas principalmente por el Departamento de Extranjería y Migración de nuestro Ministerio del Interior y Seguridad Pública, y otras, un poco más efectivas y cercanas, desde una parte de los 32 Municipios que integran la Provincia de Santiago. Al respecto, han destacado por diversas iniciativas las Municipalidades de Santiago, Quilicura, Estación Central, Independencia y Recoleta y la razón fundamental es que estos 5 municipios concentran el 60% de las accionesdestinadas a atender a dicho sector de habitantes y a la vez, concentran el porcentaje más alto de población migrante[3].
Los niveles centrales de nuestro país funcionan sin la suficiente información, desconectados entre ellos y con desconocimientode la realidad de dichos migrantes. Precisamente las iniciativas provenientes de dicho Ministerio del Interior y su Departamento de Extranjería y Migración nos muestran decisiones administrativasque sólo resuelven problemas básicos a la crisis de reconocimiento que afecta a la población migrante y deja en evidencia la falta de iniciativas que resuelvan situaciones prioritarias al desconocer el comportamiento que debieran observar en nuestro país, dejando de manifiesto la falta de formación que podría lograrse. Un ejemplo de lo anterior son la creación y mantención de Escuelas de Ciudadanía[4], que son el motor para lograr una integración social en nuestro país.
En nuestro país se han realizado experiencias logradas en períodos anteriores, patrocinados por organismos de la Sociedad Civil[5], posicionando temas referentes como Ciudadanía; Regularización Migratoria; Integración y Empleabilidad[6]. Otra iniciativa que buscaba promover acciones de integración en niños, niñas y jóvenes de distintas nacionalidades en las Escuelas Básicas de la Comuna de Santiago, fue la “Cátedra de Historia de la Integración Suramericana para 7° básico de colegios con alto alumnado inmigrante en Santiago de Chile”[7]. Dicha iniciativa desarrollaba y fomentaba la Asignatura de Historia, Geografía y Ciencias Sociales de Suramérica, que permitió entregar una formación amplia a dichos estudiantes respecto a los orígenes históricos, políticos y sociales de nuestras naciones, creando entonces una reflexión integradora y más amplia.
En suma, experiencias como las planteadas anteriormente, toman interés y fuerza para sensibilizar en asuntos que son de real importancia para los migrantes que llegan día a día a nuestro país. Por otra parte, la discusión de la educación en nuestro país, esperemos que no se quede en el tema de la gratuidad, sino más bien, que trascienda y logre incorporar este tipo de iniciativas integrales, donde no solo se le entregue formación a través de Escuelas de Ciudadanía a los migrantes, sino que se eduque y haya conciencia cívica en estos temas por parte de funcionarios de gobierno, funcionarios municipales, las distintas policías que colaboran en este proceso (Carabineros de Chile y Policía de Investigaciones) y la sociedad en su conjunto.
Esperemos que las festividades conmemorativas del Día Internacional del Migrante no solo sean asuntos de stands, fiestas y actividades gastronómicas, sino que esperamos una señal de las autoridades gubernamentales para que en conjunto con todos los actores referentes a la migración, fomentemos la integración de éstos a la brevedad y no hayan “compromisos morales”, como indico hace algunos días el Director del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Sandoval en una entrevista radial.
Columna redactada por Héctor Pezoa Moraga. Profesor y Académico. Director de la Fundación de Integración y Desarrollo Social, FINDES. Max Iriarte Santoro. Cientista Político y Académico.
[1]Hacemos alusión a las necesidades básicas como asuntos que el Estado debe garantizar y promover como lo son: Salud, Educación, Transporte, Vivienda, Previsión, entre otros temas.
[2]Desde el año 2006 se han desarrollado iniciativas en que van en búsqueda de satisfacer estas demandas sociales de los migrantes. El Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, ha promovido acciones como: Acción especial para la Protección de la Maternidad (Ministerio de Salud); Acción especial para el acceso a la Educación(Ministerio de Educación); Facilitación al acceso de la Educación Parvularia(Junta Nacional de Jardines Infantiles, JUNJI); Promover el acceso al Sistema Público de niñas, niños y adolescentes(Fondo Nacional de Salud, FONASA); Red de Protección de víctimas de violencia intrafamiliar a mujeres inmigrantes, solicitante de refugio y refugiadas(Servicio Nacional de la Mujer, SERNAM) y Acceso a la Red de Protección de la infancia(Servicio Nacional de Menores, SENAME).
[3]Estos municipios han promovido múltiples acciones referentes a la integración e inserción de los Migrantes en nuestro país, canalizando a través de sus Oficinas y Programas para la población migrante.
[4] El concepto de Escuela de Ciudadanía se toma de las experiencias vividas en la Península Ibérica (específicamente España) a mediados de los años noventa, donde se produce un fuerte aumento de migrantes del norte de África a este país. Una de las medidas de los gobiernos de la época, en conjunto con la Sociedad Civil, fue crear el concepto de “emprendizaje”. Idea que a través de enseñanzas y emprendimientos se logró insertar a miles de migrantes en la sociedad ibérica. Temas como la Regularización Migratoria, los beneficios que entregaba el Estado, la idiosincrasia y los componentes laborales, eran algunos de los asuntos que promovían para integrar a los migrantes que llegaban a España en busca de una nueva oportunidad.
[5]Organizaciones como el Servicio Jesuita Migrante (SJM) y la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC) han promovido Escuelas de Ciudadanía en Santiago y en ciudades del norte de Chile como Arica, Iquique y Antofagasta, promoviendo acciones integradoras.
[6]Programa de la Escuela de Ciudadanía implementado por la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC), en el marco del Proyecto: “Fortalecimiento de los Mecanismos de Protección de los Derechos de Migrantes y Refugiados”. Santiago, Chile. 2012.
[7] Proyecto implementado por la Fundación de Integración y Desarrollo Social (FINDES) durante el año 2012 en la Escuela Alemania, ubicada en la Comuna de Santiago y que presentaba un alto porcentaje de estudiantes migrantes en su establecimiento.