Casa Columnas Breve guía para entender mejor a los inmigrantes colombianos

Breve guía para entender mejor a los inmigrantes colombianos

Breve guía para entender mejor a los inmigrantes colombianos

Unos 15 mil colombianos residen en Antofagasta. Se trata indudablemente de una de las colonias de inmigrantes más importantes y que mayor efecto tienen en el crecimiento de la región.

Fuente: El Mercurio de Antofagasta

La belleza de la mujer colombiana y la simpatía del colombiano, han permitido que poco a poco se hayan ido insertando en nuestra sociedad, aportando nuevas comidas, alegría, sabor y calidez.

También han sido un aporte en cuanto al lenguaje. En general, los «cafeteros» se caracterizan por su buen manejo del idioma y creatividad, propia del Nobel, Gabriel García Márquez.

Palabras y frases como «con mucho gusto», «mami», «parse» o «vaina» ya son conocidas por los antofagastinos, al punto que varios las han incorporado en su diario hablar.

Pero no todo es tan fácil y en algunos momentos es difícil entender parte de la «jerga cafetera».

AMABILIDAD

El comerciante Ricardo Girón sostiene que en su país al igual que en Chile, hay palabras distintas utilizadas en diferentes zonas.

Está el lenguaje coloquial o jerga, y el lenguaje habitual. «Depende de la zona de dónde vienes, es como se dice tal o cual expresión. Hay un lenguaje que se conoce como jerga y es para decir algo específico. Las palabras son distintas dependiendo de donde uno haya nacido», precisó.

Por otro lado, se dice que los colombianos de Bogotá (cachacos) o Medellín (paisas) son los más fáciles de entender y aunque la pronunciación es muy buena, muchas veces nos encontramos con que una sola palabra tiene varios sinónimos. Por ejemplo «Pelao» puede ser niño, sin pelo o alguien en la quiebra.

Por otro lado, hay mucho formalismo. Es normal el uso del «usted» cuando en Chile «tuteamos», más si se trata de personas de confianza, como amigos o familia.

Stefanía Cobo que llegó a la zona en busca de un mejor porvenir, y trabaja en un puesto de venta de ropa, dijo que le llama la atención que en Chile se utilizan muchas expresiones para decir algo, a diferencia de Colombia, donde no utilizan tantos términos.

Por ejemplo, a las poleras ellos le llaman buzos, a los sostenes, en Colombia los llaman brasier, mientras que a los calcetines allá los denominan medias, y así suma y sigue.

Deysi Segura que llegó el 2007 a Antofagasta, y que se dedicó a la venta de jugos dijo que hay muchos términos que difieren en ambos países y que sirven para denominar algo específico.

PALABRAS

Claudia Nieto, periodista, oriunda de Bogotá que estuvo de paso por la ciudad hace un tiempo, y que por primera vez pisaba tierras chilenas, comentó una singular anécdota.

«Fuimos con unos amigos a una estación de servicio que queda frente al Balneario. Le pedí a la vendedora que me regalara una botella de agua, y ella me quedó mirando con cara de enojada. Yo no sabía qué sucedía, hubo algunos momentos de incómodo silencio, hasta que ella me dijo que allí no se regalaba nada, que tenía que tener dinero», confidenció entre risas.