El 17 de Mayo del presente año el gobierno francés promulgó la “Ley Taubira”, denominada en honor a la ministra de justicia Christiane Taubira, convirtiéndose así en el décimo cuarto país que reconoce la legalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo. Esta ley conocida también como “Matrimonio para todos”, tiene como finalidad ampliar el matrimonio y la adopción a parejas del mismo sexo, reconociendo el derecho que todo ciudadano francés tiene ante el matrimonio y la filiación.
Esta ley, fue aprobada en medio de una serie de manifestaciones opositoras, lo que se vio reflejado en los 331 votos a favor y los 225 en contra, que obtuvo en la Asamblea Nacional francesa. Lo que manifiesta la disidencia de una parte importante de la población ante este tipo de uniones.
La respuesta contraria por parte de un sector de la población ha conformado un movimiento cívico llamado “La manif pour tous” (La manifestación para todos), en alusión a la recién promulgada ley. Esta plataforma cuenta con el apoyo de la Iglesia católica, así como también de la derecha francesa, y está compuesta por 37 asociaciones que se oponen radicalmente a la ley Taubira. Este movimiento, se declara fiel defensor de la familia tradicional–normativa, cuyo eje principal, es salvaguardar la igualdad de niños y niñas, para que éstos tengan derecho a una madre y un padre, de este modo califica al resto de filiaciones como falsas y antinaturales. Así pretende abogar por el interés, el equilibrio y la felicidad de la familia católica, como núcleo constituyente de la sociedad francesa¹.
Hasta la fecha, se han llevado a cabo tres macro manifestaciones en París, las cuales, han contado con el apoyo de más de 1 millón de personas según los organizadores, donde se destaca la alta participación de jóvenes. Sin embargo, estas manifestaciones, que en su origen se pretendían como pacíficas, acabaron con cientos de detenidos a raíz de los violentos disturbios protagonizados por los grupos más radicales, que se han unido a las filas de “La manif pour tous”. Entre los grupos que han dado una imagen más violenta y extremista a la plataforma contamos con: Políticos de la ultra derecha francesa; El Movimiento neonazi GUP (Grupo de unión y defensa); Institut Civitas (movimiento político-católico); Ex militantes y simpatizantes de la antigua OAS (grupo terrorista contrario a la independencia de Argelia); y la Generation Identitaire (bloque político ultranacionalista y xenófobo), entre otros.
Dentro de los múltiples hechos violentos destaca la paliza que recibió, por su condición sexual, una pareja gay en el mes de abril. A esto se suma la muerte del joven sindicalista de izquierda Clément Méric (18) el pasado 8 de Junio, a raíz de la golpiza propinada por un grupo de skinheads asociados a un núcleo ultra nacionalista. Uno de los líderes de la plataforma, anunció que su lucha no pararía con la promulgación de la ley afirmando: “dije que habría sangre… ahí está la sangre”.
¿Qué pasa en el país de la libertad, la igualdad y la fraternidad?, se abre nuevamente la continua discusión entre lo normativo y lo real. Estamos en una sociedad que dice aceptar a las personas sin importar su opción sexual, sin embargo les coarta sus derechos como ciudadanos comunes, cuestionando el concepto de familia e imponiendo un marco de valores sociales estándar. ¿Será que Francia no está preparada para aceptar con igualdad al resto de ciudadanos que piensa en una “otra” forma de construir familia?
Remontándonos hace algo más de un año al triste hecho de la muerte de Daniel Zamudio, quién fue agredido por su condición sexual en nuestro país, y que con su fallecimiento, se aprobó la ley antidiscriminación, marcando un hito en Chile ante éste tipo de vulneraciones, ¿Es factible pensar si acaso Chile está preparado para la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo?
En un par de meses, se viene un nuevo proceso de elecciones presidenciales y éste tema circula de manera más o menos radical por los programas políticos de los candidatos, lo cual no es un hecho menor puesto que habla del interés que suscita en la población. Habrá que estar atentos a la reflexión que como ciudadanos y sociedad realicemos, debido a que es un contenido que nos convoca a cada uno de nosotros como partícula social.
¹Discurso de Ludovive de la Rochère, Presidente del colectivo “La Manif Pour Tous”, 26 de mayo de 2013.