Casa Cultura De la historia de los cambios a los cambios en la historia

De la historia de los cambios a los cambios en la historia

De la historia de los cambios a los cambios en la historia

Autora: Delia Curahua

Estamos a 156 años del incendio que acabo con la vida de cerca de 150 mujeres trabajadoras textiles en una fábrica de Manhattan (Estados Unidos), encerradas por los dueños para obligarlas así a cumplir las largas jornadas laborales que les eran impuestas. Eso sucedió un 7 de marzo de 1857. Esas mujeres trabajadoras, además eran migrantes que procedían de Europa y que afectadas por la crisis, viajaron a Norteamérica para conseguir una vida mejor.

Pareciera que la misma historia se repite cada día, cada año, cuando las mujeres somos víctimas de una violencia enfatizada sobre todo por el hecho de ser mujeres. El desplazamiento obliga a que muchas tengamos que abandonar a nuestras familias para construir una vida mejor, pero el solo hecho de migrar ya es una forma de violencia escondida de los países expulsores contra las mujeres, porque para salir de la pobreza deben dejar su familia y la vida que construyeron para mejorar. Pero también se da que muchas huyen  de la violencia que sufren por el hecho de ser mujer, porque los estados no protegen a las mujeres de esa violencia cotidiana que se da por parte de las parejas o de delincuentes violadores (como en el caso de la India donde eso no lo consideran delito). Ya no podríamos decir que, en forma exclusiva, la migración es consecuencia de las condiciones económicas, dramáticamente vemos que en el caso de las mujeres otros elementos se añaden como causa de la migración y que se encubren con temáticas monetarias.

Las mujeres migrantes en países como Chile sufren discriminación no solo por ser de color o pobres, sino además también por el hecho de ser mujeres. Se esconde la trata de personas y se confunde con la prostitución, para justificar que de tal o cual nacionalidad vienen a Chile para prostituirse porque es su carácter. Es un tema complicado al cual pocos se refieren porque no nos gusta hablar de esa realidad. En el tema laboral no solo existe el maltrato por parte del empleador sino que además existe discriminación y marginación.  Las condiciones migratorias, la falta de una legislación adecuada y la falta de interés por parte de este Estado hacen que las mujeres extranjeras atraviesen doblemente esa violencia que ejerce el sistema. Ya perdimos la capacidad de organizarnos y movilizarnos, pero no debe abordarse estos temas con la mirada de la migración como problema, sino más bien con una mirada solidaria de género, de clase, porque las condiciones por las que atravesamos las migrantes son las mismas por las que atravesamos todas las mujeres en general. Por eso requerimos de una mirada más integradora y no excluyente y enfocada en el tema de los derechos de las mujeres que aún no son conquistados. Estos son los cambios que debemos realizar en la historia de la lucha de las mujeres.

¡¡UN ABRAZO A TODAS LAS MUJERES LUCHADORAS!!