En nuestros días, la migración ha dejado de ser un tema complementario de nuestra sociedad. Este fenómeno, cada vez toma mayor importancia en su forma y estructura, dejando de ser un tema incipiente, para transformarse en un tema de Estado. Chile no ha estado al margen de ello; normativas, asociatividad y acciones en conjunto de diversos actores.
La formación de profesionales e interesados en esta materia no ha sido del todo mala, si bien hay buenas iniciativas en la materia, falta un impulso mayor y comprometedor de Universidades y Fundaciones para lograr dicho fin y que se logre insertar transversalmente los temas vinculantes de la migración. La Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas, FASIC, en conjunto con el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos de la Unión Europea, han realizado iniciativas en beneficio de población migrante y de profesionales e interesados en la materia.
Por Max Iriarte Santoro
En muchos países se habla de temas de formación y entrenamiento de personas para la comprensión, el análisis y la interpretación del fenómeno de la migración. En la actualidad, este tema ha tenido mayor notoriedad en los medios de comunicación e información, debido a que ya no es un tema ajeno a la sociedad, ni menos a las personas que están insertas en este proceso. Además tal fenómeno viene asociado a otros temas que se consideran importantes para una sociedad pujante y dinámica como la nuestra.
En la actualidad, FASIC en conjunto con el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos de la Unión Europea (U.E), llevan a cabo el programa denominado “Fortalecimiento de los mecanismos de protección de los Derechos de Migrantes y Refugiados”, donde buscan promover la tolerancia y la no discriminación en la población de acogida (migrantes, refugiados y solicitantes de asilo), fomentando también la integración y la inserción de estos en la sociedad civil chilena.
Para ello, se desarrollaron actividades que van asociadas a la formación y entrenamiento de personas, donde la aplicación de conceptos teóricos, su discusión e interacción para interpretarlos en la práctica fueron enriquecedores en este proceso. La primera iniciativa fue el Diplomado en Migración, Refugio y Derechos, cuyo objetivo era potenciar capacidades para diseñar y proponer acciones relativas a los temas de la migración. Este Diplomado, realizado a distancia, reunió a participantes de distintas regiones de Chile, España y Perú.
Con la colaboración de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, dicho programa de estudio reunió a profesionales a fines a los temas de la migración, funcionarios de gobierno, actores de la sociedad civil y toda persona interesada en la materia. Algunos de los temas tratados fueron: los Flujos Migratorios y los Derechos Humanos en Chile; la Política Migratoria; Avances y desafíos de la Migración y la Migración Segura (temas asociados al Refugio y la Trata de Personas).
Otra de las iniciativas de este proyecto, son la realización de Escuelas de Ciudadanía para Migrantes, Refugiados y Solicitantes de Asilo. Tomando un poco la experiencia del fenómeno de “emprendizaje” (emprendimiento a través del aprendizaje) realizado por el Gobierno español a varios ciudadanos africanos que provenían de la costa sur, se buscó internalizar tal iniciativa en dos ciudades que concentran un alto número de ciudadanos extranjeros en Chile, como fue el caso de Arica y Santiago.
Estas Escuelas de Ciudadanía proporcionan una inducción informativa y de conocimientos de temas asociados a los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, teniendo en ello una fuerte herramienta de inclusión, integración y orientación. Temas asociados a la Ciudadanía; Regularización Migratoria; Integración Social y Empleabilidad, lograron contar con un fuerte interés y participación en ciudadanos provenientes de Perú, Ecuador, Colombia, Kenia y Paraguay entre otros.
Es posible comprender que iniciativas de información, difusión y formación, permiten acceder, conocer e integrar elementos que por muy ajenos estén son un instrumento válido y enriquecedor entre las personas. Por lo tanto, mientras exista la voluntad, el interés y las ganas de participar y fomentar acciones relativas a la comunidad migrante y refugiada en Chile, serán bienvenida, todo con la finalidad de conocer, interactuar y situarse en la posición del otro, para construir una comunidad chilena cada día más empática e integral.